Quiero reflexionar en torno a la posibilidad de articular nuevos giros, reapropiaciones y reclamos en los que la experiencia, las diferencias y los modos de despliegue del reconocimiento y las localizaciones múltiples se vuelvan capaces de proponer preguntas y posturas críticas que interroguen las posibilidades de impulsar la noción de un nosotras que contenga la capacidad de desplegar al mismo tiempo ficciones y gestos políticos que remuevan las certezas que clausuran la identidad. Es urgente pensar en nuestras formas de nombrarnos, pero también en los silencios, omisiones y potencias que surgen desde ellas. ¿Qué se juega cuando comenzamos a conjurar nuestros nombres de otro modo y a partir de estas nuevas formas de nombrarnos interrogamos a la historia? ¿Qué es lo que puede un nombre? ¿Qué sentido tiene decirse historiadora feminista? […]
Nos reunimos y algo pasa, conversamos, nos intercambiamos libros y nombres, nos abrimos a la posibilidad de dejarnos afectar por las voces de otrxs y en el frote, el choque, el intercambio e, incluso, en las discusiones que pudieran tornarse más acaloradas, nos dejamos conmover por el deseo y el desafío de romper con los mandatos descarnados que nos construyen como investigadoras al alero de unos
mecanismos caracterizados por sus demandas de productividad compulsiva y que expulsan a las humanidades hacia lugares cada vez más precarios intentando borrar con este gesto al conjunto de saberes que se construyen críticamente frente a los mandatos de esas mezquinas estructuras dominantes del cálculo patriarcal hetero-blanco-tardocapitalista vigilante y compulsivo que hoy pretende autoerigirse como la norma […]
El objetivo de este artículo es analizar el modo en que el nuevo materialismo y el giro afectivo dan cuenta de su propio surgimiento en una serie de relatos fundacionales que toman como antagonista principal al giro lingüístico y/o al construccionismo social. En estas narraciones se sostiene que el problema de las teorías que privilegian al análisis discursivo y cultural –entre las que se suele incluir a la teoría feminista y queer– es que sobrestiman la importancia del lenguaje al mismo tiempo que malinterpretan la naturaleza de la materia. Este artículo examina los mecanismos textuales que permiten legitimar estas nuevas comunidades intelectuales a partir del distanciamiento y la exageración de los males del pasado. Lo que se intentará demostrar es que, para lograr su cometido, estos relatos despliegan una serie de vicios narrativos y problemas conceptuales que el presente escrito pretende discutir […]