La interseccionalidad se considera una de las mayores contribuciones a los estudios de género y feministas de las últimas décadas. A pesar de ello, algunas teóricas son suspicaces al actual uso acrítico y fetichización de la interseccionalidad y otras la contemplan como un neologismo a la moda. En base a la experiencia de articulación de la Plataforma de la Marcha Mundial de Mujeres del País Vasco, este texto explora alguna de las tensiones que surgen a la hora de poner en práctica la interseccionalidad. Con el fin de recuperar su carácter radical y transformador originario proveniente de los feminismos negros, se presentan tres retos de la interseccionalidad como herramienta de articulación política: (i) atender la interrelación entre subjetividad e interseccionalidad (ii) su repolitización y radicalización y (iii) la apuesta por una interseccionalidad situada y contingente. Más que una noción caduca, la interseccionalidad es presentada como una herramienta con un potencial político y teórico aún por explorar. […]
Lo que fue habitual hasta hace un tiempo en las discusiones sobre la democracia en Chile, ya no lo es más. Se suele decir que la búsqueda del consenso como bien principal del régimen democrático chileno habría terminado por vaciar a la democracia de todo contenido, dejando en su lugar sólo un conjunto de procedimientos eleccionarios enfrentados a la apatía y la baja participación. Sin embargo, nos equivocamos si pensamos que ésta, nuestra democracia, es meramente procedimental. […]
Mi investigación tiene como objetivo conocer cómo afecta la transformación corporal, fruto de la adquisición de una diversidad funcional física, a la identidad de género del sujeto. A raíz de esta investigación, he encarnado el proceso de reflexividad necesario para ser consciente y consecuente con los planteamientos de la epistemología feminista y la etnografía crítica. […]