Desde finales de la década de los setenta un número significativo de travestis brasileñas llega a Europa, inicialmente a Francia, para insertarse en el mercado del sexo local. El flujo de travestis entre Brasil y Europa se mantiene hasta nuestros días, a pesar que los territorios “conquistados” y las modalidades del trabajo sexual hayan sido reconfigurados. Sin embargo, poco se sabe sobre ellas. Se las considera como “hombres” que generalmente ingresan al territorio europeo para dedicarse a la prostitución. También es habitual que se las identifique como “gays travestidos”, destacando precisamente que es la sexualidad –homosexual- la que definirá sus identidades al mismo tiempo que –de forma anecdótica- se transvisten. Activistas y ONG ?s más comprometidas con las identidades de género y la sexualidad las nombrarán como ‘transgéneros’, ‘trans’ o ‘transexuales’, invisibilizando muchas veces la particularidad de las travestilidades. En definitiva, las confusiones y el desconocimiento que envuelven a las identidades travestis son muy frecuentes y están arraigadas, sobre todo, en una larga tradición sexológica y médica. […]
Algo nos incomoda en la representación. Hay algo que nos molesta y que nos provoca una sospecha tan grande que aún no logramos tranquilizar esa incomodidad que nos surge del vínculo entre lo representado, su tiempo, los efectos producto de una sensorialidad ya aprendida y los canales tradicionales de transmisión del relato del cuerpo. Algo hay ahí que parece que nos engaña siempre, hay algo ahí, en esas narrativas que aún nos parece dudoso, muy dudoso. Y esto se acentúa cuando hablamos de representación de las sexualidades que se resisten a clasificar su ?supuesta” identificación en el trinomio sexo-género-deseo que tan organizadamente ha sabido imponer sólo posibles combinaciones entre sus factores. Y de todas esas posibles combinaciones que se entregan según las reglas de la lógica, culturalmente se aceptan sólo algunas. Sólo algunas, nunca todas, interponiendo así una ley de posibilidades acotada. Y nosotros imaginando que aún pueden existir más que las que la lógica nos dice, que las que la cultura permite y las que algunas desobediencias proponen. Nosotros pensando que hay otras también. […]
Título: La Cámara Sangrienta: Angela Carter y la Desacralización del Patriarcado Autore(s): Andrés Ibarra Cordero Número de páginas: 11 Tipo de documento: Manuscrito Temas: Arte; Cine; Patriarcado Descargar o previsualizar